Kenneth Rexroth: la poesía y la revolución en el mentor de la beat generation

Toda la noche permanezco despierto a tu lado,
Apoyado en mi hombro, contemplando
Tu rostro dormido, ese rostro cuya pureza
Nunca deja de asombrarme.

Kenneth Rexroth


Kenneth Rexroth fue un notable poeta norteamericano, referente principal –y mentor- para los poetas y literatos de la beat generation. Rexroth se había acercado a las tradiciones culturales del lejano oriente desde su juventud, y era un activista libertario comprometido con las luchas concretas de los trabajadores y de la humanidad amante de la libertad y de la revolución social. Su magnífica poesía está influida por su ideología política, sin embargo sus temas son amplios (historia, amor, erotismo, filosofía oriental, etc.). Sus poemas de amor, por ejemplo, revelan un tono intenso, con elementos de nostalgia y tristeza.

Kenneth Charles Marion Rexroth nació el 22 de diciembre de 1905, en South Bend, Indiana. Fue el hijo de Charles Rexroth, un vendedor de productos farmacéuticos, y Delia Reed. Kenneth quedó huérfano hacia los 14 años, entonces se fue a vivir con su tía a Chicago, donde fue expulsado de le escuela secundaria. En esta ciudad, el futuro poeta se matriculó en el Instituto de Arte de Chicago. Ejerció diversos oficios como oficinista, luchador, reportero, etc.

Mientras estuvo en Chicago, Rexroth frecuentó las casas y los lugares de reunión de radicales políticos, identificándose rápidamente con los intereses de una agitada clase trabajadora.

Durante la década de 1920, Rexroth recorrió Estados Unidos varias veces, visitó París y Nueva York, enseñó en una escuela religiosa, y pasó dos meses en el Monasterio de la Sagrada Cruz. El estilo de vida centrado en la meditación, el silencio y la creación artística le atrajeron considerablemente, y más tarde el poeta recordó este periodo como el más feliz de su vida. Sin embargo, él se dio cuenta de que no tenía la vocación para la vida monástica, y partió con una sólida admiración por los ritos comunitarios y valores de la vida del monasterio. Una vez el poeta dijo lo siguiente sobre el catolicismo: “Toda mi vida el catolicismo me atrajo. Pero lo que me atrajo no fue su cristiandad, sino su paganismo. Los filósofos escolásticos me gustaban no porque fuesen apologistas de Jesús, sino porque tenían un enfoque refinado de Aristóteles. La vida litúrgica de la Iglesia me conmovía porque hace eco de las más antiguas respuestas al transcurrir de los años y las estaciones cambiantes, y los ritmos de la vida humana y animal. Para mí los sacramentos transfiguraban los ritos del paso del tiempo, los hechos físicos de la condición humana: nacimiento, adolescencia, relación sexual, vocación, enfermedad y muerte, comunión, penitencia. El catolicismo todavía proporciona una estructura de actos, individuales y al mismo tiempo comunitarios, que son respuestas físicas a la vida”.

Hacia 1923, fue puesto en prisión después de una redada en un bar de dudosa reputación que frecuentaba. Entonces cumplió una condena por ser supuestamente copropietario de un lupanar. Vivió en una decrépita celda bajo el cuidado de compañeros de prisión negros, hasta que su cuidador legal pudo sacarlo bajo fianza.

Rexroth, activista libertario

En 1927, Rexroth se casó con Andrée Schafer, una pintora epiléptica. La pareja se mudó a San Francisco. En esta ciudad, Rexroth publicó sus primeros poemas en una variedad de pequeñas revistas, mientras además perseguía un interés en el misticismo oriental y en la ideología socialista. En San Francisco, Rexroth fue miembro de un grupo anarquista conocido como el Círculo Libertario. El programa de actividades del grupo incluía conferencias sobre ideología, historia, política, así como actividades culturales y artísticas (música, danza, etc.). Asimismo, una vez a la semana se organizaban lecturas de poesía. Cada semana los miembros abordaban un tema específico: la revuelta de Cronstad, el movimiento de Néstor Mackno y la guerra civil en Rusia, grupos comunitaristas de Estados Unidos, anarquismo mutualista, etc. Las lecturas se centraban en teóricos del anarquismo como Bakunin, Kropotkin, Alexander Berkman, Emma Goldman, entre otros.

Debido a su pensamiento político influenciado por el anarquismo, Rexroth fue un crítico frontal de la Revolución Rusa y la supuesta “dictadura del proletariado”, la cual -ahora sabemos- nunca existió. De esta manera, el poeta escribió: “Anterior a 1918, la palabra ‘comunismo’ no significaba Democracia Social de Izquierda o lo que representaban los bolcheviques rusos, una radical y revolucionaria forma de socialismo de estado. Todo lo contrario, era usado por aquéllos que aspiraban a una forma u otra de abolir el estado, quienes creían que el socialismo no era una manera de tomar el poder, sino de eliminarlo y retornar la sociedad a una comunidad orgánica de relaciones humanas no coercitivas…”.
En 1936, Rexoth habló en la Conferencia de Escritores del Oeste y fue publicado en Nuevas Masas, Revista del Partisano, Nueva República y Frente del Arte. Una colaboración y relación perdurable empezó en 1937, cuando la poesía de Rexroth apareció en el segundo volumen de Nuevas tendencias en la poesía y la prosa, de James Laughlin. Rexroth se convertiría en amigo de toda la vida y compañero de deporte para este editor influyente.
En 1938, Rexroth enfocó su atención política a un pacifismo basado en la ecología. Su primer volumen de poesía, ¿En qué hora? (1940), fue tibiamente recibido, una reacción que él atribuyó al establishment literario de la Costa Este urbana. Después de que Andrée murió en 1940, se volvió a casar con Marie Kass, una enfermera de salud pública quien compartió algunas de sus pasiones, entre ellas la política.
Cuando los Estados Unidos ingresaron a la Segunda Guerra Mundial, Rexroth se registró como un objetor de conciencia y sirvió como ordenanza del servicio psiquiátrico. Oponiéndose a las severas medidas de la guerra, el poeta ayudó a un número de japoneses norteamericanos a evadir el internamiento. Durante este periodo, él practicó budismo, taoísmo y yoga.
A fines de la década de 1940, Rexroth creó un salón de los viernes por la tarde y un club de filosofía de los miércoles por la noche, para discutir sus teorías sobre política y poesía. A estas tertulias, asistieron poetas y escritores como Robert Duncan, Philip Lamantia, entre otros, y posteriormente escritores de la beat generation como Allen Ginsberg, Lawrence Ferlinghetti, Gary Snyder, etc.
El Renacimiento de San Francisco
En 1944 aparece su libro El fénix y la tortuga. El poema del título es una larga narración filosófica intercalada con imágenes sensuales concretas.

Después de recibir la beca Guggenheim en 1948, Rexroth viajó por Europa y los Estados Unidos, haciendo observaciones sociológicas que salieron a la superficie en El dragón y el unicornio, de 1952. Hacia fines de la década de 1940, Rexroth estaba poniendo los pilares de lo que sería el Renacimiento de San Francisco. El poeta había creado un salón literario y un club de filosofía para discutir sus teorías sobre política y poesía. A estas tertulias asistían algunos poetas que más tarde serían conocidos como los escritores de la beat generation, tales como Philip Lamantia, Allen Ginsberg, Gary Snyder y Lawrence Ferlinghetti.

Hacia 1949, Rexroth se casó con Marthe Larsen. La pareja se unió en Aix-en-Provence, a pesar de que el poeta seguía casado legalmente con Marie Kass.

Para dar una idea del prestigio y ascendencia de Rexroth entre los poetas jóvenes norteamericanos, quienes querían forjarse un porvenir en el mundo de las letras, podemos relatar lo siguiente con respecto a Allen Ginsberg, el más emblemático de los poetas beats. Hacia 1954, su mentor, William Carlos Williams, lo presentó ante una de las principales figuras de la escena poética de San Francisco. Así, llevando una carta de presentación de su mentor, Ginsberg conoció a Kenneth Rexroth, centro del Renacimento poético de San Francisco. Liderada por Kenneth Rexroth, esta activa comunidad literaria de Bay Area (Área de la bahía) incluía a Lawrence Ferlinghetti, Michael McClure, Gary Synder, Philip Whalen, Robert Duncan, Jack Spicer, Philip Lamantia y otros escritores y artistas de diversas disciplinas.

Para 1955, su matrimonio con su tercera esposa, Marthe Larsen, la madre de sus dos hijas, llegaba a su fin. Ella se había enamorado de otro poeta, Robert Creeley.
El bautizo de fuego de la Beat generation


La ahora legendaria lectura de poesía en la Galería Seis, un antiguo garaje convertido en una galería de arte, se llevó a cabo en San Francisco el viernes 7 de octubre de 1955. Kenneth Rexroth fue el organizador y maestro de ceremonias del recital poético. Los vates que participaron fueron Allen Ginsberg, Gary Snyder, Michael McClure, Philip Whalen y Philip Lamantia. La lectura atrajo una audiencia de alrededor de 150 personas. Entre el público se encontraban Jack Kerouac y Lawrence Ferlinghetti, poeta y dueño de la mítica librería City Lights (Luces de la ciudad).

Ginsberg leyó por primera vez su celebrado poema Aullido, provocando una conmoción y enorme emoción en el público presente esa mítica noche. Cuando el poeta terminó de leer, fue ovacionado por el público de la Galería. Había nacido un gran poeta y lo que algunos periodistas denominaron el Renacimiento Poético de San Francisco. Este inolvidable recital representó un acontecimiento importante para la poesía norteamericana y significó el bautizo por todo lo alto de la Beat generation.

Por esos años, Rexroth fue testigo de descargo en el juicio por obscenidad contra Ginsberg, a raíz de la publicación de Aullido.

Jack Kerouac ayudó a consolidar y difundir el mito de aquella lectura en su libro “Los vagabundos del Dharma”, publicada en 1958, un año después de su influyente novela “En el camino”. Sin embargo, para Kerouac la estrella de esa noche poética fue Gary Snyder. Él es el poeta cuya voz es “profunda, resonante y de alguna manera enérgica” como “las voces de los antiguos héroes y oradores americanos”.

Rexroth fue eventualmente crítico del movimiento beat. Años después de la célebre lectura en la Galería Seis, el Time Magazine se refirió a él como el “padre de los beats”. A esto, el poeta replicó que “un entomólogo no es un insecto”. Rexroth asimismo se expresaba con mordacidad cuando hablaba sobre Jack Kerouac: “No tengo en absoluto ningún interés en Kerouac. Le veo limitaciones. En lo que a mí respecta, Kerouac es el tipo de rebelde que la avenida Madison quiere que sea. Ese no es mi tipo de rebelde”.

Rexroth colaboró por varios años con la estación de radio de FM KPFA, que sobrevivía con el aporte económico de los oyentes. En esta radio, Rexroth promocionó la poesía de Lawrence Ferlinghetti, Philip Whalen, Denise Levertov, William Everson, LeRoi Jones (Amiri Baraka) y muchos otros.

Su secretaria personal, Carol Tinker, se convirtió en su cuarta esposa en 1974. En la década de 1960 Rexroth apoyó las luchas por los derechos civiles de las minorías y el movimiento antiguerra.

Últimos años
Desde 1968 a 1974, el poeta enseñó en la Universidad de California, Santa Bárbara. En 1974, recibió la beca Fulbright para estudiar en Japón, y en 1975 recibió el Premio Copernicus de la Academia de Poetas Americanos, en reconocimiento por su trabajo poético de toda la vida y por su contribución a hacer de la poesía una fuerza cultural. A estas alturas, Rexroth estaba considerado como uno de los más prestigiosos y respetados poetas norteamericanos.

El poeta dedicó sus últimos años a traducir poetisas chinas y japonesas, mientras promovía el trabajo de mujeres escritoras en Estados Unidos y el extranjero. Así, durante la década del 70, Rexroth tradujo al notable poeta Li Ch’ing-chao, de la dinastía Sung y una antología de poetisas chinas titulada El barco de orquídeas.

Con Los poemas de amor de Marichiko, Rexrtoh aseveró haber traducido la poesía de una joven poetisa contemporánea del Japón, pero más tarde se descubrió que él mismo era el autor. Entonces, ganó el reconocimiento de la crítica por haber transmitido tan auténticamente los sentimientos de alguien de otro género y cultura.

El poeta murió el 6 de junio de 1982 en Santa Bárbara. Su epitafio dice: “Mientras sale la luna llena/ El cisne canta en sueños / En el lago de la mente”.

La poesía de Kenneth Rexroth aborda temas cruciales: erotismo, amor (desamor), política, historia, misticismo, etc. El tono de algunos poemas es afirmativo, con una nota muy intensa y aun melancólica; tal como él mismo dice: “Lo que intento con mi propio arte es llevar al poema hacia un clímax lento a través de una serie de disonancias suaves y tristes“. No se puede dejar de lado la influencia en su poesía de su pensamiento político-ideológico, en su caso la ideología libertaria. De esta manera, su arte establece hilos dialógicos con la conciencia ideológico-social de su entorno concreto (no olvidemos que Rexroth era un activista político comprometido). Su poesía (y su actitud contestataria) ha influido notablemente en los poetas de la célebre Beat generation. Allen Ginsberg y Gary Snyder, entre otros beats, fueron poetas que vieron en Rexroth a un referente imprescindible; de esta manera, hay en la poesía de los dos una significativa influencia de la poesía de Rexroth (en el tema ecológico, el tema político, etc.).

Poemas

Fugitiva


Hay destellos de lluvia en el cabello
que brilla sobre tu frente;
Tus ojos están húmedos y tus labios
Mojados y fríos, tu mejilla rígida por el frío.
¿Por qué has permanecido
Afuera tanto tiempo, por qué únicamente
Vienes a mí tarde en la noche
Después de caminar por horas en el viento y la lluvia?
Sácate el vestido y las medias;
Siéntate en el mueble delante del fuego.
Calentaré tus pies con mis manos;
Calentaré tus senos y muslos con besos.
Desearía construir un fuego
En ti que nunca se apagara.
Desearía poder estar seguro de que en el fondo de ti
Hubiera un imán que siempre te atrajera a casa

Traducción: Márlet Ríos

Ciervo

Los ciervos son tiernos y elegantes
Y tienen ojos bellos.
No hieren a nadie sino a sí mismos,
Los machos, y sólo por amor.
Los hombres han inventado varias
Miles de formas de matarlos.

Ying y Yang

Es primavera una vez más en la amplitud costera
Cálida, perfumada, bajo la Luna de Pascua.
Las flores están de regreso en sus lugares.
Los pájaros están de regreso en sus árboles habituales.
Las estrellas del invierno se ocultan en el océano
Las estrellas del verano salen de las montañas
El aire está lleno de átomos de mercurio
Un renacer envuelve la tierra.
Geométricos, resplandecientes, inmortales,
Los animales y los hombres marchan por el cielo,
Sopesando su secreta ceremonia.
El León le regala la luna a la Virgen.
Ella se detiene en las encrucijadas del cielo,
Llevando la Luna Llena en su mano derecha,
Y una espiga brillante de trigo en su izquierda.
El clímax del ritual del renacimiento
Que asciende desde el mundo de abajo
Se anuncia a la luz del cenit.
El sol nada en el mundo oculto
Entre un pez llamado Sí y No

Traducción: Márlet Ríos

Para mayor información, véase:
http://www.bopsecrets.org/rexroth/autobio/6.htm#The Libertarian Circle

http://www.bopsecrets.org/rexroth/sf/1961.htm

Biografías en:
Caren Irr, “La vida de Kenneth Rexroth”, en:

http://www.english.illinois.edu/MAPS/poets/m_r/rexroth/rexroth_life.htm

http://www.poets.org/poet.php/prmPID/1270

http://en.wikipedia.org/wiki/Kenneth_Rexroth
Sobre la lectura de poesía en la Galería Seis
Johnny Mayer:

http://www.mundomundo.com/6-poets.html

@

Poesía joven

José Carlos Botto Cayo (Lima, 1968). Durante los años noventas, fue colaborador del diario El Comercio en la sección de Culturales, lo cual lo llevó a visitar distintos países de América y Europa. Ha colaborado en diferentes publicaciones de varios países.

Haciendo

Hagamos el amor

de una manera indiscreta

mientras el mundo observa

bajo la luz de la espera

Desnudémonos

acariciando el tiempo

bajo esta anarquía

de abrazos venideros

Besémonos suavemente

en esta utopía

que renace en las caricias

bajo la sombra del cielo

Hagamos el calor

en estos cuerpos ardientes

esculpidos suavemente

en las manos del naciente

Creemos el momento

donde las almas se cruzan

en estos caminos silenciosos

de los amores gaseosos

Hagamos el amor

bajo la pradera

que se enciende en tu boca

fundiéndose en mi boca

Amores del tiempo

Un amor mira

enciende incienso

volando con el humo

en la imaginación amada

Otro amor cierra los ojos

deleitándose con la presencia

de roces invisibles

seduciendo los sentidos

Hacen el amor sin tocarse

dejando lo más sublime fluir

siendo uno en el tiempo

en ese espacio invisible

Amores que se encuentran

viajando milenios

buscando encontrando

esas caricias de alma

Soñadores empedernidos

creando historias humanas

en el hechizo de piel

que sus almas guardan.

Amor para no olvidar

 Escribo para no olvidar

las caricias

las canciones

que despiertan tu palpitar

Ese amor que nació en mí

desde un espacio

donde el mundo se detenía

con la ternura de tu voz

Escribo para sentir

cada recuerdo milenario

aprendido de tu alma

en las vidas que pasamos

Dibujo tu piel

en cada letra que brota

calentando mi sangre

en la caldera del amor

Escribo para no olvidar

que el mundo sigue a los pies

a pesar de las alas

que hoy llevo en mi ser

Tantas historias pequeñas

que se esconden en un día

representando los misterios

de toda una vida

Canciones que inventamos

entre las letras de la piel

que juntos tatuamos

dentro de este querer

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