El Desembarco de la modernidad. La sombra de Repsol Ypf en Nuevo Mundo (Bajo Urubamba)

Por  Marc Gavaldà /Alerta Amazónica (1)

27 de agosto, 2011.- El pasado 23 de agosto en Lima el Congreso peruano aprobó la histórica Ley de Consulta que obliga a una amplia y seria consulta a los pueblos indígenas antes de concesionar cualquier territorio a compañías extractivas. Esta anhelada norma pondría fin a una larga historia de malinterpretaciones, engaños y manejos en las “Consultas” que hasta ahora han realizado las compañías petroleras entre los pueblos amazónicos. Analizar los procesos consultivos que han habido hasta el momento, caracterizados por débiles sustentos en cuanto a información, participación y cumplimiento, arrojaría al Viceministerio de Interculturalidad – organismo fiscalizador del cumplimiento de la ley entrante – grandes pruebas de su validez y vigencia.

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Veinte años de Linux

 

 “la colaboración es uno de los factores más bellos de Linux. Personas de distintos lugares que se coordinan y trabajan codo con codo con otras personas en busca de la mejora continua de un sistema operativo libre y abierto”
Bitelia

Hoy 25 de agosto es una fecha muy especial en el calendario tecnológico, particularmente, en el mundo del software libre porque se cumplen veinte años del nacimiento de un sistema operativo que llegó para cambiar las cosas y convertirse en una alternativa libre que daría pie a toda una comunidad de colaboradores que trabajarían, de manera desinteresada, en aportaciones y mejoras del sistema. Hoy 25 de agosto se cumplen 20 años del nacimiento de Linux.

Orígenes y motivaciónEn 1991, en Helsinki (Finlandia), un estudiante de Ciencias de la Computación de la Universidad de Helsinki de nombre Linus Torvalds y con 21 años de edad, ya llevaba cinco años programando en lenguaje C y conocía bastante bien el sistema operativo Minix (una réplica gratuita de Unix desarrollada por el profesor Andrew S. Tanenbaum con fines didácticos y eductativos), decidió poner en práctica los conocimientos adquiridos en un proyecto personal.

Adquirió un IBM PC con un procesador 80386 y partiendo el libro Design of the Unix Operating System de Maurice J. Bach, comenzó a trabajar en su proyecto: una implementación de UNIX que ejecutase cualquier tipo de programa sobre una arquitectura IBM PC, algo que daría pie al núcleo de Linux.

Torvalds escribió el programa expresamente para el hardware que usaba, para asegurarse que se usaban las funciones de su nuevo PC y, precisamente, es algo que hoy en día sigue ocurriendo. Para su desarrollo, Torvalds utilizó Minix como entorno de desarrollo y el compilador usado fue GNU C compilerEl 25 de agosto de 1991 a las 20:57:08 GMT, Linus Torvalds anunció que había creado este sistema en un mensaje enviado al grupo de noticias comp.os.minix:

Hola a todos aquellos que usan Minix –

Estoy haciendo un sistema operativo (gratuito) (solamente una afición, no será grande ni profesional como el GNU) para clones 386(486) AT. Este ha estado gestándose desde abril, y está comenzando a estar listo. Me gustaría recibir cualquier comentario sobre las cosas que gustan/disgustan en minix, ya que mi SO (Sistema Operativo) se le parece un poco (la misma disposición física del sistema de archivos, debido a motivos prácticos, entre otras cosas).

Actualmente he portado bash(1.08) y gcc(1.40), y las cosas parecen funcionar. Esto implica que conseguiré algo práctico dentro de unos meses, y me gustaría saber qué características quiere la mayoría de la gente. Cualquier sugerencia es bienvenida, pero no prometeré que las pondré en práctica 🙂

Linus Benedict Torvalds (torvalds@kruuna.helsinki.fi)

PD. Sí – es libre de cualquier código de minix, y tiene un sistema de archivos multi-hilo. NO es portable (usa 386 una conmutación de tarea etc.), y probablemente nunca será soportada por nada más que los discos duros AT, porque es todo lo que tengo 😦

Torvalds primero publicó el núcleo de Linux bajo una licencia propia en la que publicó el código fuente pero que tenía restricciones contra la actividad comercial. En 1992 decidió cambiar la licencia a la GNU GPL, primero anunciándolo en las notas de lanzamiento de la versión 0.12.6 y, a mediados de diciembre de 1992, publicando la versión 0.00 usando GNU GPL.7. Según comentaría Linus Torvalds en una entrevista:

Registrar a Linux bajo la GPL fue definitivamente la mejor cosa que alguna vez hice

La colaboración como motor de avanceEl gran motor de Linux son las personas que colaboran en su desarrollo: programadores, beta testers, traductores, diseñadores, etc; un nutrido grupo de personas que gracias a su esfuerzo han consolidado a Linux en estos veinte años de vida. En 1992, con el proyecto recién arrancado, se contaba con una centena de desarrolladores que se sumaron al proyecto de Linus Torvalds y que, hoy en día, se cuentan por miles que trabajan tanto en el núcleo del sistema como en los entornos gráficos de escritorio, en las miles de aplicaciones existentes o en las distintas distribuciones GNU/Linux.

fig linus torvalds 400x312 Veinte años de Linux

Linus Torvalds sembró una semilla que, tras germinar, ha propiciado una intensa comunidad que, aportando lo mejor de cada uno de sus miembros, han catapultado a Linux más allá de entornos estudiantiles o geeks, hoy en día Linux está presente en muchos ámbitos y en aplicaciones críticas y grandes empresas como IntelGoogle,IBMAMD, Sun Microsystems, Dell, Asus, HP, Analog Devices, Oracle, Novell o Red Hat, colaboran en la difusión de Linux desarrollando aplicaciones, preinstalando el sistema operativo o colaborando con el desarrollo del núcleo.

Personalmente, creo que la colaboración es uno de los factores más bellos de Linux. Personas de distintos lugares que se coordinan y trabajan codo con codo con otras personas en busca de la mejora continua de un sistema operativo libre y abierto.

¿Qué beneficios ha reportado?Linux es libertad, estabilidad y seguridad. Uno de los puntos fuertes de los sistemas GNU/Linux es el acceso al código fuente, lo cual permite personalizar el funcionamiento, auditar la seguridad del sistema o independizarse del proveedor. Por otro lado, gracias a GNU/Linux y, en general, al software libre, se ha consolidado toda una industria de soporte y desarrollo en código abierto que ha permitido la introducción de Linux en sectores educativos, gubernamentales, industriales, etc, propiciando un importante ahorro a las empresas y abriendo la puerta a una importante reducción en los costes de operación TIC de las empresas gracias a las migraciones de los puestos de trabajo.

Linux en nuestra vida diariaLinux está presente en muchos aspectos de nuestra vida diaria, desde los TPV (terminales puntos de venta) de algunos establecimientos a la cartelería digital de algunas organizaciones, da soporte a los servidores de LinkedIn o Facebook entre otros, está presente en smartphones ytablets o en algunas de las supercomputadoras más potentes que existen hoy en día (las 10 más potentes usan sistemas operativos basados en Linux, algo que se repite en la gran mayoría).

En este veinte aniversario y después de más de 13 millones de líneas de código, creo que hay un derivado del kernel de Linux que está extendiéndose por todo el mundo como la pólvora y, en su nicho de mercado, se está coronando como el líder absoluto; me refiero a Android y al sector de los dispositivos móviles. En muy poco tiempo, Android está llevando Linux a millones de usuarios que, posiblemente, nunca hubiesen imaginado ponerse delante de un equipo con este sistema operativo instalado.

Precisamente, esta democratización del uso de Linux es otro de los hechos destacables de estos veinte años. Pensemos que una idea que nació como un proyecto personal al que se fueron sumando colaboradores, ha calado tanto en los sectores empresariales, servidores y puestos de trabajo, está presente en Universidades, centros de investigación o Administraciones Públicas y, en apenas unos años, se ha metido, literalmente, en el bolsillo de millones de usuarios que ya son usuarios de Android y, por tanto, lo son de Linux (cifra que seguirá en aumento conforme avancen los años).

Falsos mitos de LinuxSi hay algo con lo que Linux ha tenido que luchar con el paso de los años es con ciertos prejuicios que se le achacaron y que ha arrastrado durante bastante tiempo. Si bien es cierto que estos mitos se han ido disipando con el paso de los años, para algunos usuarios siguen siendo unas importantes barreras de entrada para el uso de sistemas operativos basados en Linux.

¿Y cuáles son estos falsos mitos?

  • Linux es complicado, algo que es totalmente falso y que, con el paso de los años, ha convertido a las distribuciones GNU/Linux en sistemas operativos de fácil uso. En sus orígenes, los sistemas GNU/Linux estaban orientados a usuarios expertos que manejaban todo mediante línea de comandos, sin embargo, hoy en día gracias a los entornos de escritorio, cualquier persona sin conocimientos avanzados puede manejar su ordenador con Linux y ya no necesita configurarlo mediante la consola, también puede hacerlo mediante su entorno gráfico.
  • El entorno gráfico es feo y poco usable, creencia que también hoy en día es errónea puesto que los entornos de escritorio de las distribuciones GNU/Linux ofrecen un alto grado de personalización y, además, han cuidado mucho la estética y el diseño.
  • Para ser usuario de Linux se debe ser programador, algo que es totalmente falso porque la mayoría de funciones habituales están representadas por alguna aplicación que ya existe y, por tanto, o está ya instalada o su instalación es sencilla.
  • Apenas hay soporte para hardware, una de las creencias que ha frenado bastante a los usuarios. Si bien es cierto que existen fabricantes que no se han preocupado mucho por proporcionar drivers para Linux de sus dispositivos, el trabajo de los desarrolladores del Kernel de Linux incluye el soporte de una gran cantidad de dispositivos que, en la versión 3.0, llega a cubrir el Kinect de Microsoft.

mini stickers linux distros 800x309 Veinte años de Linux

  • Una distribución GNU/Linux no puede usarse en un entorno de oficina, algo que también se ha demostrado que es un mito y que, por ejemplo, LibreOffice puede sustituir a Microsoft Office siendo, además, una opción sostenible y que permite un importante ahorro de costes.

¿Qué podría mejorar?Tecnológicamente todo es mejorable, creo que es algo que Linux nos ha demostrado muy bien en estos veinte años en los que ha ido evolucionando y ha llegado a estar presente en muchas más aplicaciones de las que pensamos. No obstante, más que mejorar el propio sistema operativo yo me encaminaría a mejorar el entorno en el que Linux podría aplicarse.

Hay una barrera que sigue costando derribar y es, tristemente, la creencia de que Linux es complicado y es un sistema operativo que no es fiable y las cosas no funcionan. Desgraciadamente es una creencia que se sigue teniendo en muchos entornos que están dejando pasar las ventajas que ofrece esta alternativa libre que tiene por detrás una cada vez más importante comunidad y empresas de servicios especializadas en ofrecer soporte en este tipo de entornos. De poco sirve fomentar la interoperabilidad o el uso de software libre si, por ejemplo, las administraciones siguen gastando dinero en licencias de sistemas operativos privativos o en productos propietarios.

Creo que falta un empuje definitivo encarnado en grandes casos de éxito que demuestren que es posible apostar por una migración. ¿Será Rusia el caso de éxito que estamos esperando? Mientras tanto, feliz cumpleaños Linux y que cumplas muchos años más.

Por cierto, la Linux Foundation publicó una interesante infografía con los hitos más destacados de la historia de Linux, vale la pena echarle un vistazo.

Vídeos:

The Story of Linux: Commemorating 20 Years of the Linux Operating System 
The Linux Foundation Video Site:: Microsoft just want to say 

Fuente: http://bitelia.com/2011/08/veinte-anos-de-linux

“Inmigrantes y anarquistas”: Howard Zinn sobre el caso Sacco y Vanzetti

“hablar de Sacco y Vanzetti inevitablemente remueve asuntos que nos perturban hoy: nuestro sistema de justicia, la relación entre la guerra y las libertades civiles, y lo más preocupante de todo: las ideas del anarquismo: la obliteración de las fronteras nacionales y como tal de la guerra, la eliminación de la pobreza y la creación de una democracia plena”
Sacco y Vanzetti
 

Cincuenta años después de la ejecución de los inmigrantes italianos Sacco y Vanzetti, el gobernador Dukakis de Massachusetts instauró un panel para juzgar la justicia de dicho proceso, y la conclusión fue que a ninguno de estos dos hombres se les siguió un proceso justo. Esto levantó en Boston una tormenta menor. John M. Cabot, embajador estadunidense retirado, envió una carta donde declaraba su “gran indignación” y apuntaba que la sentencia de muerte fue ratificada por el gobernador Fuller luego que “tres de los más distinguidos y respetados ciudadanos hicieran una revisión especial del caso: el presidente Lowell, de Harvard; el presidente Stratton, del MIT, y el juez retirado Grant”.

Esos tres “distinguidos y respetados ciudadanos” fueron vistos de modo muy distinto por Heywood Broun, quien en su columna de New York World escribió inmediatamente después que los invitados distinguidos del gobernador rindieran su informe. Y decía: “No cualquier prisionero tiene a un presidente de Harvard University que le prenda el interruptor de corriente… si esto es un linchamiento, por lo menos el vendedor de pescado y su amigo el obrero podrán sentirse ungidos en el alma pues morirán a manos de hombres con trajes de etiqueta y togas académicas”. Heywood Broun, uno de los más distinguidos periodistas del siglo XX, no duró mucho como columnista de New York World.

En el 50 aniversario de la ejecución, el New York Times informó que “los planes del alcalde Beame de proclamar el martes siguiente como el ‘día de Sacco y Vanzetti’ fueron cancelados en un esfuerzo por evitar controversias, dijo un vocero de la municipalidad ayer”.

Debe haber buenas razones para que un caso de 50 años de antigüedad, hoy ya de 80 años, levante tantas emociones. Sugiero que esto ocurre porque hablar de Sacco y Vanzetti inevitablemente remueve asuntos que nos perturban hoy: nuestro sistema de justicia, la relación entre la guerra y las libertades civiles, y lo más preocupante de todo: las ideas del anarquismo: la obliteración de las fronteras nacionales y como tal de la guerra, la eliminación de la pobreza y la creación de una democracia plena.

El caso de Sacco y Vanzetti revela, en los más descarnados términos, que las nobles palabras inscritas en los frontispicios de nuestras cortes “igualdad de justicia ante la ley”, siempre han sido una mentira. Esos dos hombres, el vendedor de pescado y el zapatero, no lograron obtener justicia en el sistema estadunidense, porque la justicia no se imparte igual para el pobre que para el rico, para el oriundo que para el nacido en otros países, para el ortodoxo que para el radical, para el blanco o la persona de color. Y aunque la injusticia se juegue hoy de maneras más sutiles y de modos más intrincados que en las crudas circunstancias que rodearon el caso de Sacco y Vanzetti, su esencia permanece.

En su proceso la inequidad fue flagrante. Se les acusaba de robo y asesinato, pero en la cabeza y en la conducta del fiscal acusador, del juez y del jurado, lo importante de ambos era, como lo puso Upton Sinclair en su notable novela Boston, que eran wops, bachiches (es decir “italos mugrosos”), extranjeros, trabajadores pobres, radicales.

He aquí una muestra del interrogatorio policiaco.

Policía: ¿Eres ciudadano?

Sacco: No.

Policía: ¿Eres comunista?

Sacco: No.

Policía ¿Anarquista?

Sacco: No.

Policía ¿Crees en el gobierno de nosotros?

Sacco: Sí. Algunas cuestiones me gustan de modo diferente.

¿Qué tenían que ver estas cuestiones con el robo de una fábrica de zapatos en South Braintree, Massachusetts, y con los disparos que recibieron el pagador de la fábrica y un guardia?

Sacco mentía, por supuesto. No, no soy comunista. No, no soy anarquista. ¿Por qué le mintió a la policía? ¿Por qué habría de mentirle un judío a la Gestapo? ¿Por qué habría de mentir un negro en Sudáfrica a sus interrogadores? ¿Por qué necesitaba mentir un disidente en la Unión Soviética a la policía secreta? Porque saben que no existe la justicia para ellos.

¿Alguna vez ha habido justicia en el sistema estadunidense para los pobres, las personas de color, los radicales? Cuando los ocho anarquistas de Chicago fueron sentenciados a muerte en 1886 tras el motín de Haymarket (un motín policiaco, por cierto), no fue porque existiera alguna prueba de conexión entre ellos y la bomba que alguien arrojó en medio de la policía, no había ni un jirón de evidencia. Los condenaron por ser los líderes del movimiento anarquista de Chicago.

Cuando Eugene Debs y otros mil fueron enviados a prisión durante la Primera Guerra Mundial, de acuerdo con la Ley de Espionaje, ¿fue porque eran culpables de espionaje? Eso es muy dudoso. Eran socialistas que hablaban en voz alta contra la guerra. Cuando se emitió la sentencia de diez años para Debs, el magistrado de la Suprema Corte, Oliver Wendell Holmes, quiso dejar muy claro que Debs debía ir a prisión: Y citó un discurso de Debs: “La clase de los patrones siempre ha declarado las guerras, y la clase sometida siempre ha peleado en las batallas”.

Holmes, muy admirado como uno de los grandes juristas liberales, dejó claro los límites del liberalismo, las fronteras que le fijaba el nacionalismo vindicativo. Después de agotadas todas las apelaciones de Sacco y Vanzetti, el caso llegó ante el propio Holmes, en la Suprema Corte, quien se rehusó a revisar el caso, y dejó que el veredicto quedara en pie.

En nuestro tiempo, Ethel y Julius Rosenberg fueron enviados a la silla eléctrica. ¿Fue porque eran culpables, más allá de cualquier duda razonable, de pasarle secretos atómicos a la Unión Soviética? ¿O fue porque eran comunistas, como dejó claro el fiscal con la aprobación del juez? ¿No fue también porque el país estaba en medio de una histeria anticomunista, cuando los comunistas tomaban el poder en China, había guerra en Corea, y el peso de todo eso había que imputárselo a dos comunistas estadunidenses?

¿Por qué fue sentenciado en California a diez años de prisión George Jackson, por un robo de 70 dólares, y luego fue asesinado a tiros por los guardias? ¿No fue porque era pobre, negro y radical?

¿Puede hoy un musulmán, en la atmósfera de “guerra contra el terror” confiar en una justicia equitativa ante la ley? ¿Por qué sacó la policía de su carro a mi vecino del piso de arriba, si no había violado ningún reglamento de tránsito y luego fue cuestionado y humillado? ¿Acaso fue porque es un brasileño de piel morena que podría parecer un musulmán de Medio Oriente?

¿Por qué los dos millones de personas en las cárceles y prisiones estadunidenses, y los seis millones que están bajo fianza, vigilancia o libertad condicional son fuera de toda proporción gente de color o pobres? Un estudio muestra que 70 por ciento de la gente que está recluida en las prisiones de Nueva York proviene de siete barrios de la ciudad conocidos como zonas de pobreza y desesperación.

La injusticia de clase corta transversalmente todas las décadas, todos los siglos de nuestra historia. En medio del caso de Sacco y Vanzetti, en el poblado de Milton, Massachusetts, un hombre rico le disparó a otro que recogía leña en su propiedad y lo mató. Pasó ocho días en la cárcel, luego se le dejó salir con fianza, y no fue procesado. Una ley para los ricos, una ley para los pobres; esa es una característica persistente de nuestro sistema de justicia.

Pero ser pobres no fue el crimen principal de Sacco y Vanzetti. Eran italianos, inmigrantes, anarquistas. No habían pasado siquiera dos años desde el fin de la Primera Guerra Mundial. Habían protestado contra la guerra, se habían negado al reclutamiento. Vieron cómo crecía la histeria contra los radicales y los extranjeros, observaron las redadas que emprendían los agentes del procurador general Palmer, del Departamento de Justicia, que irrumpían en mitad de la noche a los hogares sin órdenes judiciales, mantenían a las personas incomunicada y las golpeaban con garrotes y cachiporras.

En Boston 500 fueron arrestados, los encadenaron y marcharon con ellos por las calles. Luigi Galleani, editor del periódico anarquista Cronaca Sovversiva, al cual estaban suscritos Sacco y Vanzetti, fue detenido y deportado de inmediato.

Había ocurrido algo más aterrador. Un compañero de Sacco y Vanzetti, también anarquista, un tipógrafo llamado Andrea Salsedo, que vivía en Nueva York, fue secuestrado por agentes de la FBI (uso el término “secuestrado” para describir la abducción ilegal de una persona), y se le mantuvo en las oficinas del piso 14 del Park Row Building. No se le permitió hablar con su familia, ni con sus amigos o abogados, y fue interrogado y golpeado, según otro prisionero. Durante la octava semana de su encierro, el 3 de mayo de 1920, el cuerpo de Salsedo, aplastado y desfigurado hasta quedar hecho un amasijo, fue encontrado sobre el pavimento cercano al Park Row Building, y la FBI anunció que Salsedo se había suicidado brincando de la ventana del piso 14, justo del cuarto donde lo tenían retenido. Esto ocurrió tan sólo dos días antes de que Sacco y Vanzetti fueran arrestados.

Hoy sabemos, como resultado de los informes del Congreso en 1975, de un programa de contrainteligencia de la FBI conocido como Cointelpro (Counter Intelligence Program) en el cual los agentes de dicha dependencia irrumpían en casas y oficinas, implantaban micrófonos ilegalmente, se involucraban en actos de violencia hasta el punto del asesinato y en 1969 colaboraron con la policía de Chicago en el asesinato de dos líderes de los Panteras Negras. La FBI y la CIA han violado la ley una y otra vez. No hay castigo para ellos.

Hay muy pocas razones que nos hagan tener fe en que las libertades civiles en Estados Unidos puedan protegerse en la atmósfera de histeria que siguió al 11 de septiembre de 2001 y que continúa hasta el día de hoy. En el país ha habido redadas de inmigrantes, detenciones indefinidas, deportaciones y espionaje doméstico no autorizado. En el extranjero se cometen matanzas extrajudiciales, tortura, bombardeos, guerra y ocupaciones militares.

Así también, el proceso contra Sacco y Vanzetti comenzó inmediatamente después del Memorial Day, año y medio después de que terminara la orgía de muerte y patriotismo que fue la Primera Guerra Mundial, mientras los periódicos seguían vibrando con el redoble de los tambores y la retórica jingoísta.

Doce días después de comenzado el juicio, la prensa informó que los cuerpos de tres soldados habían sido transferidos de los campos de batalla en Francia a la ciudad de Brockton, y que toda la población había salido a celebrar una ceremonia patriótica. Todo esto se hallaba en los periódicos que el jurado podía leer.

Sacco fue interrogado por el fiscal Katzmann:

Pregunta: ¿Amó usted a este país durante la última semana de mayo de 1917?

Sacco: Eso es muy difícil de expresar en una sola palabra, señor Katzmann.

Pregunta: Son dos las palabras que puede usted usar, señor Sacco, sí o no. ¿Cuál es la palabra?

Sacco: Sí.

Pregunta: Y para poder mostrarle su amor a este país, Estados Unidos de América, cuando estaba a punto de llamarlo para que se hiciera usted soldado, ¿se fue usted corriendo a México?

Al principio del juicio, el juez Thayer (que hablando con un conocido con el que jugaba al golf se refirió a los acusados como “esos anarquistas mal nacidos”) dijo al jurado: “Los conmino a que brinden este servicio, al que se les ha llamado a que presten aquí, con el mismo espíritu de patriotismo, coraje y devoción al deber como el que exhibieron nuestros muchachos, nuestros soldados, del otro lado de los mares”.

Las emociones evocadas por una bomba que estalló en la casa del procurador general Palmer durante el tiempo de la guerra –al igual que las emociones desatadas por la violencia del 11 de septiembre– crearon una atmósfera de ansiedad en la cual las libertades civiles se pusieron en entredicho.

Sacco y Vanzetti entendieron que cualquier argumento legal que sus abogados pudieran haber invocado no prevalecería contra la realidad de una injusticia de clase. Sacco dijo a la corte, al escuchar la sentencia: “Sé que la sentencia será entre dos clases, la de los oprimidos y la de los ricos… Es por eso que estoy aquí ahora, en el banquillo de los acusados, por pertenecer a la clase de los oprimidos”.

Tal punto de vista parece dogmático, simplista. No todas las decisiones en las cortes pueden explicarse así. Pero, a falta de una teoría que encaje en todos los casos, el punto de vista simple, fuerte de Sacco, es con seguridad una mejor guía para entender el sistema legal que aquel que asume que hay una competencia entre iguales basada en una búsqueda objetiva por averiguar la verdad.

Vanzetti sabía que los argumentos legales no los salvarían. A menos que un millón de estadunidenses se organizaran, él y su amigo Sacco morirían. Palabras no, lucha. Apelaciones no, exigencias. Peticiones al gobernador no, toma de fábricas. No se trataba de lubricar la maquinaria de un supuesto sistema legal justo para que funcionara mejor, sino de una huelga general que detuviera la maquinaria.

Tal cosa nunca ocurrió. Miles se manifestaron, marcharon, protestaron, no sólo en Nueva York, Boston, Chicago y San Francisco; también en Londres, París, Buenos Aires y Sudáfrica. No fue suficiente. La noche de su ejecución, miles se manifestaron en Charlestown, pero un enorme contingente de policías los mantuvo alejados de la prisión. Fueron arrestados muchos manifestantes. Las ametralladoras estaban emplazadas en las azoteas y los reflectores barrían el escenario.

Una gran multitud se juntó en Union Square el 23 de agosto de 1927. Unos minutos antes de la medianoche, las luces de la prisión se atenuaron en el momento en que los dos hombres fueron electrocutados. El New York World describió la escena: “La multitud respondió con un sollozo gigante. Las mujeres se desmayaron en 15 o 20 lugares. Otras, sobrecogidas, se tumbaron en las banquetas y hundieron la cabeza entre los brazos. Los hombres se apoyaban en los hombros de otros hombres y lloraban”.

Su crimen máximo era su anarquismo, una idea que aún hoy nos desconcierta como un relámpago debido a su verdad esencial: todos somos uno, las fronteras nacionales, los odios nacionales deben desaparecer, la guerra es intolerable, los frutos de la tierra deben compartirse, y mediante la lucha organizada contra la autoridad, puede advenir un mundo así.

Lo que nos llega a hoy del caso de Sacco y Vanzetti no es sólo la tragedia, también nos llega la inspiración. Su inglés no era perfecto, pero cuando hablaban se volvía una especie de poesía. Vanzetti dijo de su amigo: “Sacco es un corazón, una fe, un carácter, un hombre; un hombre que ama la naturaleza y a la humanidad. Un hombre que lo dio todo, que lo sacrifica todo a la causa de la libertad y a su amor a la humanidad: el dinero, el descanso, la ambición mundana, su propia esposa, sus niños, él mismo y su propia vida… Ah, sí, puede que sea yo más ingenioso y más parlanchín que él, pero muchas, muchas veces, al escuchar cómo resuena en su voz valerosa una fe sublime, al considerar su sacrificio supremo, al recordar su heroísmo, me he sentido pequeño, pequeño en presencia de su grandeza, y me he sentido empujado a no dejar que me invadan las lágrimas, a dominar el corazón que se me agolpa en la garganta para no llorar ante él; ante este hombre al que se le llama capo , asesino y maldito”.

Lo peor de todo es que fueran anarquistas, lo que significaba que tenían alguna loca noción de democracia plena donde no existiría la extranjería ni la pobreza, y que pensaran que sin esas provocaciones la guerra entre las naciones terminaría para siempre. Pero para que esto ocurriera los ricos debían ser combatidos y sus riquezas confiscadas. Esa idea anarquista es un crimen mucho peor que robar una nómina y por eso hasta el día de hoy Sacco y Vanzetti no pueden ser recordados sin gran ansiedad.

Sacco escribió esto a su hijo Dante: “Así que, hijo, en vez de llorar, sé fuerte, de modo que seas capaz de consolar a tu madre… llévala a una larga caminata por el campo en silencio, junten flores silvestres aquí y allá, descansen a la sombra de los árboles… pero recuerda siempre, Dante, en este juego de la felicidad no te sirvas a ti mismo únicamente… ayuda a los perseguidos y a las víctimas, porque son ellos tus mejores amigos… en esta lucha de vida hallarás más amor y serás amado”.

Sí, fue su anarquismo, su amor por la humanidad, lo que los condenó. Cuando Vanzetti fue arrestado, tenía en el bolsillo un volante que anunciaba una reunión que debía ocurrir cinco días más tarde. Es un volante que podría distribuirse hoy, en todo el mundo, de modo tan apropiado como el día de su arresto. Decía: “Han combatido en todas las guerras. Han trabajado para todos los capitalistas. Han recorrido todos los países. ¿Han cosechado los frutos de sus fatigas, el premio de sus victorias? ¿Acaso el pasado les da consuelo? ¿El presente les sonríe? ¿El futuro les promete cualquier cosa? ¿Han encontrado un pedazo de tierra donde puedan vivir como seres humanos y morir como seres humanos?

Sobre esas cuestiones, sobre estos argumentos de la lucha por la existencia, Bartolomeo Vanzetti hablará en esa reunión”.

Ese encuentro nunca tuvo lugar. Pero su espíritu existe hoy en la gente que cree y que ama y que lucha en todo el mundo.

Traducción: Ramón Vera Herrera

*Tomado del nuevo libro de Howard Zinn: A Power Governments Cannot Suppress, City Lights Books, San Francisco, 2007. Este libro será publicado en fecha próxima por La Jornada .

Minera Yanacocha agrede a familia campesina para despojarlos de sus tierras

SABOR A TIERRA ROBADA

Por Franz Sánchez
Celendín
Jaime Chaupe Lozano es un agricultor sorochuquino nacido el 1 de abril de 1960. En 1994, junto a su esposa Máxima Acuña adquirieron tierras para cultivo y pastoreo en el caserío de Chugurmayo, en el sector conocido como “Tragadero Grande – Las posadas”, en el distrito de Sorochuco. Los predios fueron comprados a Esteban Chaupe Rodriguez (Chogopampa).
Sin embargo, en la medida que la actividad agrícola demandaba un traslado frecuente hacia las zonas de mayor producitivad, dependiendo de la época de sembrío, la familia Chaupe, descuidó los linderos de una amplia extensión de tierras, que alcanzan las 27 hectáreas.

Uno de esos descuidos tuvo como resultado que, en setiembre de 2010, la empresa Minera Yanacocha construyera una trocha de acceso que atravesaba el terreno de la familia. Enterado de lo ocurrido, Jaime Chaupe presentó, en enero de 2011, un reclamo a las oficinas de la minera, sin obtener nunca respuesta.
Como en los viejos días en que las mineras y los gamonales eran dueños de tierras y vidas, con la complicidad de jueces, de la policía y de otras autoridades.

Más información sobre lo ocurrido, aquí: habla Máxima Acuña Atalaya

Ante esta situación, la familia entera decidió establecerse de manera permanente en el lugar, para defender las tierras que aseguran les pertenecen. “Nosotros tenemos documentos que nos amparan donde quiera que vayamos. Si no tuviéramos documentos, o si en realidad mi papá y mi mamá lo hubieran vendido… vergüenza tuviéramos, señor, de estar en este terreno…”, me cuenta Isidora Chaupe (hija de don Jaime).
Esto no impidió que, el 22 de mayo de este año, un escuadrón de 30 policías, custodiando a los representantes de Minas Conga (la filial de Minera Yanacocha), en particular al ingeniero cajamarquino Guillermo Rómulo Silva Silva, interviniera en un primer desalojo,
Según relatos de los agraviados, el contingente utilizó la fuerza desmedida contra los miembros de su familia —doce personas, incluidos los niños—, para finalmente destruir los linderos y desmontar la choza en la que vivían.
El 22 de mayo, la familia campesina quiso interponer una denuncia por estos hechos violentos, pero no fueron atendidos sino hasta el día siguiente.
La demanda interpuesta llegó recién el 25 de mayo hasta la Primera Fiscalía de Celendín, pero en ese lapso ocurrió uno de esos “milagros” propios al corrupto sistema judicial peruano: los denunciantes pasaron a ser denunciados, por el delito de “usurpación, daños y perjuicios contra Minera Yanacocha”
“Minera Yanacocha es una empresa respetuosa de la ley y realiza siempre sus mejores esfuerzos por mantener la paz y tranquilidad con nuestros vecinos…”, dice la multinacional minera en un escueto comunicado difundido a algunos medios locales que le son adictos (fáciles de identificar).“Las camionetas pasaban y volvían a pasar por la carretera que está dentro de nuestro terreno… y, después, en el campo han hecho su plataforma. Y allí llegaban las camionetas, se estacionaban y de allí nos miraban”, relata Isidora. Y el lunes 8 de agosto, “a las 6 de la tarde, esperando que se haga de noche nos atacaron”, agrega, contando la violencia que se desató durante un nuevo intento de desalojo.
Lo ocurrido ese anochecer hubiera podido quedar ignorado, hubiera sido la palabra de Isidora contra la de la transnacional, de no ser un celular que blandió la joven y de cuyo manejo no estaba bien enterada. Con él registró lo que pudo de la intervención y, en un momento, una escena escalofriante: la madre de Isidora (doña Máxima Acuña) desmayada en la pampa, los niños golpeados, asustados y llorando. Es así como la minera intento lograr sus fines, sin contemplaciones y al amparo de la oscuridad.
El martes 9 de agosto, esta vez a las 6 de la mañana, el contigente policial armado y los funcionarios de la minera volvieron nuevamente al lugar, esta vez para culminar el desalojo, destruyeron la choza rehabilitada, rompieron bienes y enseres, cuyos restos inexplicablemente fueron llevados a bordo de una camioneta.
En el comunicado de Yanacocha se lee: “De acuerdo con la Ley, y en defensa de nuestra propiedad, luego de dialogar con los invasores de manera pacífica y sin violencia ni agresión física o verbal de las partes, se procedió a desarmar la choza –construida hace 5 días en la propiedad de Yanacocha- y levantar un acta dando cuenta de las pertenencias encontradas, para luego hacerlas llegar a la comisaría de Celendín”.
“Eso es totalmente falso, nunca ha habido un diálogo… Vienen agresivamente a insultarlo a mi papá…, traen a Fiscalía y dicen que hay que salir primero del terreno para que haya diálogo…”, continúa su historia Isidora Chaupe. “Por eso es que ahora él (se refiere al Ing, Guillermo Rómulo Silva) no se presenta, manda a otros… Nosotros donde quiera que nos vayamos, donde quiera que nos haga llevar, primero vamos a pedir que él nos enseñe la firma de mi papá y mi mamá, a ver si han vendido nuestros terrenos”.
Yanacocha en otra parte del comunicado, dice: “Es necesario precisar que, contrariamente a las declaraciones vertidas en algunos medios, dichas personas recién levantaron la choza el lunes 8 de agosto del presente año, por lo que no es cierto que estaban viviendo con anterioridad en la zona. De acuerdo con la información recibida por la empresa, dichas personas tendrían como domicilio regular el caserío de Amarcucho, en el distrito de Sorochuco”.
“Nosotros tenemos nuestras chozas antiguas y tenemos cimientos de casa… y todo lo que ha hecho mi papá”, refuta con indignación Isidora, a la vez que clama por apoyo, porque sienten que están solos frente a una multinacional.
“En primer lugar quisiéramos que nos arreglen todos los daños y perjucios que han hecho en nuestro terreno… Han venido acá a maltratarnos. Tengo un tío inválido, que no tiene un brazo, a él también lo han lastimado. Que nos devuelvan lo que nos han llevado. Y si queremos esos terrenos lo venderemos…, pero si no queremos no lo vamos a vender a la mina”, finaliza.
Sea como sea, por más potestad sobre la tierra tenga el agricultor y su familia, o por más dueña sea la empresa Minera Yanacocha, nada, absolutamente nada justifica actuar con los métodos violentos que se ha empleado. Aquí hay que procurar también hacer entender que la Policía Nacional, es justamente Nacional y no “Privada”, palabra que en este caso no significaría “privación” o “privada de decisión”, no quisiéramos saber por qué. Los derechos de la persona son el máximo valor que se debe respetar.
Frente a tropelía consumada ya se han pronunciado diferentes personalidades y organizaciones que defienden la vida, porque no hay que esperar a que ella esté en inminente riesgo para rechazar este tipo de vejaciones. Se han pronunciado por ejemplo la actriz Magaly Solier y el escritor Alfredo Pita, así como otros activistas que ven con mucha preocupación estas primeras señales negativas en un momento teñido de esperanza.
La empresa responsable de los desmanes cierra su comunicado con esta frase para la histeria: “Para Yanacocha es prioritario mantener siempre buenas relaciones con nuestros vecinos, de respeto mutuo y en búsqueda constante del desarrollo sostenible en su área de influencia”. Sin comentarios.

Fuente: http://celendinlibre.blogspot.com/2011/08/mineria-cronica-de-un-ataque-anunciado.html

Saga Falabella también abusa

El secretario general del sindicato del Banco Falabella, Hugo Rey, manifestó que esta entidad bancaria “continúa maltratando a los trabajadores”, tras indicar que los problemas laborales que afrontan “son idénticos” a los de los empleados de Ripley y Saga Falabella.

Rey denunció que el Banco realiza contratos desnaturalizados que renuevan cada tres meses, pone metas de productividad inalcanzables como la atención a por lo menos 100 clientes en un solo día, y solo paga un sueldo básico de entre 240 y 380 nuevos soles, más comisiones. Además, afirmó que “se niegan a realizar negociaciones colectivas”.

HOSTILIZACIÓN
El dirigente sindical añadió que tanto el Ministerio de Trabajo como el Poder Judicial se han pronunciado a favor del sindicato en cuanto a temas como el reconocimiento del pago de las horas extras, “pero el Banco posterga las reparaciones, no paga las multas y no cumple con los trabajadores”.

Rey reveló que el Banco hostiliza al gremio sindical, pues “no permite que crezcamos” y muchos han sido despedidos por afiliarse o no se afilian por temor a que les ocurra lo mismo”. Añadió que él mismo ha sido despedido y ha llevado su caso al Poder Judicial en busca de recuperar su empleo.

OTROS CASOS
Trabajadores de otras empresas también sufrirían condiciones laborales de extrema explotacion y son víctimas de hostilidad patronal.

La secretaria general del Sindicato de trabajadores de Ripley Mirtha Llanos, afirmó que lo que ocurre en su empresa “es solamente una mínima parte de todo lo que sucede en las empresas en el país, todas infringen las normas laborales. El problema está en Saga (Falabella), en Tottus, en Sodimac y en empresas textiles peruanas y extranjeras. En todo rubro existe la precarización del trabajo”. “Hacemos un llamado a las autoridades del gobierno para que tomen cartas en el asunto”, agregó.

Fuente: https://propagandayataque.wordpress.com/wp-admin/post-new.php

Aunque usted no lo crea de RIPLEY

Aspec confirma que Ripley y otras empresas ocultan infomación sobre los pagos adicionales y otros conceptos a sus clientes. Sindicato de Ripley podría paralizar de no solucionarse sus reclamos.

Si usted posee una tarjeta de crédito y cree que cuando compra a cuotas algún artefacto o prenda de vestir, está haciendo un gran negocio, lea bien su próximo estado de cuenta, pues podría estar pagando montos muy superiores al valor de su última adquisición.

Por ejemplo, empresas como Ripley y otras entidades bancarias no brindan la información necesaria sobre el pago de las cuotas mínimas por un producto adquirido a plazos (crédito) a los clientes, que terminan pagando con esta modalidad hasta el doble del precio inicial, afirmó el presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), Crisólogo Cáceres.

En diálogo con LA PRIMERA, Cáceres explicó que los clientes “terminan pagando una cantidad mucho mayor del costo adquirido, que se encarece hasta en 100% de su valor real. Por ejemplo, si un cliente compra un producto de 2,000 soles por un producto, terminará pagando 4,000 y en mayor tiempo, porque la gente cree que el concepto monto mínimo es una ventaja, cuando en realidad es el pago solo de los intereses pero no de la deuda capital”, afirmó, tras recomendar a los usuarios “evitar pagar la cuota mínima y cancelar el total de la cuota pactada para cada mes”.

Cáceres sostuvo que este problema es causa de denuncias del 35% de los usuarios, que “descubren tarde estas situaciones por no tener una Educación financiera” y desconocen el proceder de las entidades comerciales y bancarias que “a veces informan mal y en otras a medias o con engaños” sobre las ofertas que realizan.

Además, reveló que muchos clientes son incentivados por los trabajadores a realizar compras con las tarjetas de crédito, y explicó que estos últimos proceden de esta manera para poder comisionar más. Calificó esto como “un círculo vicioso” que afecta tanto a los consumidores como a los empleados.

Paralizarían si no llegan a acuerdo

La secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores del Grupo Ripley (Sutragisa), Mirtha Llanos, afirmó que su gremio iniciaría una huelga indefinida desde el lunes, de no llegar a un acuerdo con la empresa en las negociaciones para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de la empresa.

“Nosotros hemos tomado la propuesta de la empresa. Según lo que nos resulte, haremos una convocatoria a una asamblea general de los trabajadores del sindicato para tomar una decisión, que podría ser una huelga indefinida”, manifestó la dirigente sindical.
Llanos indicó que “estamos a la expectativa” de los resultados de la reunión que tendrán con los ejecutivos de Ripley este lunes. “Si los acuerdos son satisfactorios, los saludaremos, pero si es lo contrario, tomaremos una decisión”, sostuvo, tras aclarar que la junta directiva no ejecuta sola las acciones a realizar como sindicato.

Agregó que en la reunión con los gerentes de Ventas y del Banco Ripley pedirán un incremento de S/.400 en el salario de todos los trabajadores, en contraparte al aumento de S/. 50 ofrecido por la empresa.

También desmintió el comunicado difundido por el consorcio en diversos medios escritos, y reafirmó que Ripley solo mantiene en planilla al 30% de los trabajadores, mientras que el 70% solo son contratados temporalmente entre tres y cuatro meses, y al mismo tiempo “son manipulados en función de la renovación de contratos”.

Fuente: http://www.diariolaprimeraperu.com/online/actualidad/asi-asaltan-a-los-clientes_92942.html

Estar “googlegizado”

Un grupo de amigos estábamos charlado de nuestros respectivos trabajos. David, que es fránces, dijo que habían reestructurado su empresa y que lo habían despedido. Tiene cuarenta años y contaba que no creía que volviera a encontrar trabajo en lo suyo: era consultor informático.

Le preguntaron si era debido de su edad, contestó que no, que lo que le ocurria es que estaba googlegizado, ninguno habíamos oído antes esa palabra, hizo una “traducción” al castellano de este término que ya se utiliza en otros países:el empresario o responsable de seleccionar el personal para una empresa, además de la preceptiva entrevista y el vistazo al currículum, hacen una búsqueda en google con el el nombre y apellidos del futurible trabajador. En su caso, cuando con su nombre se hacía una búsqueda aparecía relacionado con comités de solidaridad con Cuba, lo que le ha valido estar en el paro y optar por empleos muy por debajo de su cualificación personal.

Para quien todavía no lo haya probado, debería hacer esta búsqueda ingresando en google, o cualquier otro buscador, su nombre y apellidos entre comillas para hacer una búsqueda más precisa. El resultado suele ser sorprendente y me recuerda un chiste de Forges de hace unos años en el que un niño comentaba a otro que su abuelo no existía por que no estaba en Internet.

 

Por ejemplo, al estar indexados los boletines oficiales, aparecerán en los resultados de la búsqueda si te han puesto una multa y te la han notificado por edictos, si te han juzgado en rebeldía en un proceso de separación o divorcio, si eres funcionario tu cuerpo y la fecha de tu nombramiento, si has firmado algún manifiesto, tus comentarios en algún “post”, seguramente aparecerás en el directorio de tu empresa, si has concurrido a algún tipo de elecciones (sindicales o políticas), si no has pagado a tiempo la tasa de la basura…. En ocasiones y por fallos de los administradores de sistemas las búsquedas de google han alcanzado tal profundidad que han dejado al descubierto datos referidos a cuentas bancarias o tarjetas de crédito.

Estar googlegizado significa que cualquiera puede construir un currículum del futuro trabajador, también estas búsquedas pueden servir para cualquier otro tipo de investigación personal. Todo esto con el peligro bastante probable que haya otra persona con tu mismo nombre y apellidos y el resultado sea bastante caótico y contradictorio.

El derecho a la intimidad es un derecho humano reconocido por la declaración universal de derechos humanos de la ONU y por todas las constituciones del mundo. Y es un derecho sobre todo importante para los trabajadores para que las actividades que desarrollemos en nuestro tiempo libre puedan ser realmente libres, de manera que si cuando sales del trabajo eres un activista en Internet, tu jefe no tiene por que enterarse, ni afectar a tu futuras posibilidades de trabajo.

Ejemplos de estar googlegizado se dan hasta en la misma compañía que gestiona google, ya que despidió a un trabajador por mantener su propio blog. O cuando Apple prohíbe a sus empleados desarrollar software libre en su tiempo de ocio.

Los trabajadores estamos indefensos frente a este tipo de abusos. La democracia y los derechos humanos deben tener un contenido real y efectivo. Si no nos queda más remedio que escondernos de nuestro jefe o alcalde, algo falla, pareciera que la libertad solo la tiene el empresario para contratar. Quizás google, microsoft o yahoo se han convertido ya en nuestro “gran hermano”.